Mesa de escritor con libros, cuaderno y anotaciones

Leer es cruzar fronteras. Escribir es crear lo que existe del otro lado.

Entre mundos, libros y notas de escritura.

Sobre el autor

Micael Gallo

Nací en el interior del estado de São Paulo y tengo 43 años. Desde muy pequeño, mi imaginación siempre encontró refugio en las historias. Me fascinaban los universos de ficción, fantasía, aventura y suspenso. Pasaba horas viendo películas e imaginando personajes, misterios y mundos que existían únicamente en mi mente. Curiosamente, nunca fui un gran lector.

Retrato de Micael Gallo en su espacio de escritura

Todo cambió cuando descubrí mi primera novela de suspenso. Por primera vez comprendí que todo aquello que tanto me fascinaba en la pantalla había comenzado de una forma mucho más sencilla: como palabras escritas en una página. Ese libro no solo me presentó una historia, sino que también me mostró una posibilidad.

Fue entonces cuando nació mi deseo de escribir. Quería crear mundos, dar vida a personajes y transformar ideas y emociones en historias capaces de viajar de una mente a otra. Ese sueño cobró aún más fuerza cuando un amigo, autor de varios libros, me dijo algo que nunca olvidé: que yo también era capaz de escribir una historia. La confianza que depositó en mí despertó un deseo que siguió creciendo hasta que, años después, terminé mi primer libro. Hoy escribo impulsado por la misma pasión que me llevó a abrir aquellas primeras páginas.

Creo que las historias tienen el poder de cruzar fronteras, conectar a las personas y seguir vivas mucho tiempo después de la última línea. Cada libro es una oportunidad para compartir una parte de mi imaginación con el lector e invitarlo a recorrer lugares que, hasta hace poco, existían únicamente dentro de mí.